Gabardina. Este artículo explica el material o el tema, cómo se comporta en una prenda y qué revisar al elegirla y cuidarla.

La gabardina es un tejido tupido que se reconoce por las finas líneas diagonales del derecho y un revés más liso. La define su construcción, no una fibra concreta. La versión tradicional se teje con lana peinada; las actuales también pueden llevar algodón, viscosa, poliéster o una mezcla con algo de elasticidad.

Cómo se comporta

El sarga compacto proporciona una caída limpia, conserva bien la forma y ofrece cierta protección frente al viento y la lluvia ligera. La gabardina de lana resulta refinada para pantalones, abrigos y sastrería; la de algodón suele sentirse más seca e informal. Un tejido muy cerrado puede ser menos transpirable y las superficies oscuras pueden adquirir brillo en zonas de roce.

Observe que la diagonal sea regular, sin hilos enganchados ni costuras onduladas. Doble la tela y compruebe que recupere la forma en lugar de mantener un pliegue rígido. En pantalones o chaquetas entalladas, revise si contiene elastano y si permite sentarse y moverse con comodidad.

Cuidado

Siga siempre la etiqueta, porque el tratamiento depende de la composición. Airee y cepille la sastrería de lana y recurra a limpieza profesional antes que a lavados frecuentes. La gabardina de algodón puede admitir lavado, pero el calor excesivo causa encogimiento o brillo. Planche por el revés con un paño y sin aplastar la textura diagonal.

Elija gabardina para una silueta precisa y con estructura. Si busca una prenda muy suave y fluida, conviene otro tejido.

19/08/2026