El pilling es la aparición de pequeñas bolas de fibra en una superficie textil. El roce libera extremos, el movimiento los enreda y las fibras más fuertes sujetan el nudo a la tela. No es simple pelusa ni demuestra por sí solo mala calidad. Lana suave, cachemira, algodón, viscosa y mezclas sintéticas pueden formar bolitas, con distinta rapidez y permanencia.
Dónde y por qué aparece
Mire primero axilas, costados, puños, asiento y zonas tocadas por bolso o cinturón. Un hilo poco retorcido, cepillado o muy blando expone más extremos; las fibras cortas salen antes. En una mezcla, el componente sintético fuerte puede anclar bolitas que una tela natural pura acabaría soltando. El ajuste también importa: una capa ceñida produce fricción constante.
Cuidado práctico
Reduzca el roce antes de retirar. Lave del revés, separe prendas ásperas, use bolsa y no sobrecargue el tambor. Deje descansar el punto y mantenga lejos los cierres de gancho. En la prenda seca y plana, use peine o máquina con protector, casi sin presión y tras probar una zona oculta. No arranque con los dedos: sacaría nuevas fibras.
Juzgue con contexto. Unas bolitas extraíbles en un jersey suave no equivalen a adelgazamiento rápido, hilos rotos o agujeros.