Bouclé toma su nombre de la palabra francesa para bucle. Los hilos forman rizos, nudos o pequeños anillos en la superficie y dan a chaquetas, abrigos y prendas de punto una textura viva e irregular. Puede contener lana, algodón, viscosa, seda o fibras sintéticas, a menudo mezcladas. El término describe el aspecto y la construcción, no un nivel fijo de abrigo o calidad.
Qué conviene revisar
Pase la mano abierta con suavidad, sin tirar de un bucle concreto. La superficie debe verse equilibrada y no presentar hebras largas y sueltas que se enganchen enseguida. Observe las zonas bajo el asa del bolso, puños, bordes de bolsillos y cara interior de los brazos: el roce aplana primero el relieve o forma bolitas. Una base densa conserva mejor la forma; una construcción abierta pesa menos, pero se engancha con facilidad.
Examine las costuras por ambos lados. Los hilos gruesos e irregulares exigen un montaje cuidadoso; de lo contrario, los márgenes abultan el hombro. El forro debe moverse libremente y proteger el reverso sin tirar de la capa exterior. Las pequeñas irregularidades pertenecen al carácter del bouclé; las zonas peladas o la estructura rota no.
Cuidado
Siga toda la composición. Muchos bouclés ricos en lana necesitan limpieza profesional; los puntos lavables deben ir en una bolsa y en ciclo suave. No frote las manchas ni use rodillos con adhesivo agresivo. Seque en plano o con buen apoyo, recupere la forma en húmedo y vaporice a distancia sin aplastar los bucles.
Elija bouclé por su profundidad táctil y estructura suave, y protéjalo de joyas, bolsos ásperos y cierres de velcro.