El ajuste depende del corte previsto. Los vestidos sueltos y entallados pueden ofrecer distinta holgura sin que la talla sea incorrecta. Prueba con la ropa interior y zapatos previstos; evalúa toda la prenda de pie, sentada y caminando.
Empieza por hombros y escote
Coloca el vestido sin ajustes constantes. Revisa hombros, tirantes y escote con un movimiento normal del brazo. Decide si la ropa interior y lo que queda visible responden a tu intención. Acortar tirantes no siempre resuelve el problema; puede desplazar otras partes.
Evalúa cintura, caderas y cierre
Mira delante, a los lados y detrás en el espejo. Comprueba que la cintura quede donde quieres, el cierre no esté siempre tenso y puedas respirar libremente. Distingue frunces diseñados de tensión no deseada. Compara tallas sin atribuir cada pliegue a una sola causa.
Comprueba forro y movimiento
Siéntate y camina. Comprueba que el forro no tire, el bajo no se desplace de forma indeseada y la abertura ofrezca libertad y cobertura adecuadas para ti. Un exterior suelto no demuestra holgura del forro. Repite con la prenda exterior prevista.
Especifica el arreglo
Habla de largo, cintura u hombros durante la prueba. Pregunta antes de cortar por efectos en escote, forro, pliegues y adornos. Después revisa movimiento y silueta completa; una foto de pie no sustituye una prueba.