Un derrame requiere calma, no productos químicos elegidos al azar. Primero limita su extensión, identifica la prenda terminada y anota lo ocurrido. Después elige un método permitido para toda la pieza.
Limita la extensión
Aparta la prenda de la fuente. Recoge el exceso de líquido con un paño limpio y absorbente mediante toques suaves, sin frotar; retira restos sueltos sin empujarlos a la trama. Coloca un paño limpio debajo si puedes acceder al revés sin riesgo.
Identifica prenda y mancha
Anota qué pudo causarla y cuándo ocurrió. Lee la etiqueta de la prenda completa y revisa forro, acabados y adornos. Haz una foto antes de seguir, sobre todo si desconoces la sustancia o la fibra.
Evita fijar la mancha
No apliques sin comprobar agua caliente, lejía, disolvente ni plancha. No mezcles productos ni frotes repetidamente un punto. Si la etiqueta o la construcción impide humedecer la zona, detén las pruebas caseras.
Comparte la información
Para una limpieza profesional, indica tipo y antigüedad de la mancha y todo lo aplicado. Si la etiqueta permite lavar, sigue sus indicaciones y las del producto, probando en lugar discreto cuando proceda. Revisa el resultado tras secar antes de usar calor.