La armonía no exige tonos idénticos en todo. Parte del conjunto que deseas: discreto, contrastado o centrado en un acento. Las comparaciones ayudan a elegir tu efecto sin imponer una paleta a tu silueta.
Elige una pieza principal
Reúne las prendas y elige abrigo, vestido, estampado o top como partida. Añade piezas una a una. Con un estampado marcado puedes empezar por uno de sus colores sin repetir todos los tonos.
Compara dos versiones
Combina la pieza principal con un color próximo y luego con otro muy distinto. Prueba ambas en lugar de juzgar las prendas aisladas. ¿Dónde va tu atención y lo deseas? No hace falta un número fijo de colores ni un porcentaje de acento para disfrutar el conjunto.
Revisa superficies y luz
Mira el conjunto con luz diurna disponible y en el lugar de uso. Incluye superficies lisas, mates, brillantes o estampadas. Decide si los tonos próximos formarán una unidad o seguirán diferentes. Una foto en pantalla ayuda, pero no debe ser la única referencia.
Añade las últimas piezas
Ponte los zapatos y añade bolso y capa exterior. Compara el conjunto y la versión sin abrigo. Si no te gusta, cambia una pieza para entender por qué. Guarda una foto de una combinación que disfrutes; no planees lavado o teñido para reparar la paleta.