Un jersey, un vestido de punto y un cárdigan pueden requerir cuidados distintos. La categoría no determina cómo lavarlos: consulta la etiqueta de cada prenda, su composición y las indicaciones sobre los acabados. Antes de mojarla, planifica todo el proceso, incluido el secado.
Lee todas las indicaciones
Comprueba si se permite lavar y revisa las demás restricciones de la etiqueta. Una barra bajo el símbolo de lavado indica una acción mecánica más suave. No elijas un programa solo porque su nombre mencione el punto. Si un símbolo resulta ilegible, consulta al fabricante en lugar de adivinar.
Examina la construcción
Extiende la prenda y revisa costuras, zonas caladas, cierres y adornos. Anota los daños existentes y las áreas que necesitan una valoración aparte. Un hilo suelto o una mancha no justifican un lavado intensivo improvisado. Primero determina un procedimiento adecuado para esa pieza.
Comprueba los ajustes reales
Compara el manual de la lavadora y el programa elegido con la etiqueta, incluidos los ajustes automáticos. El lavado a mano también está sujeto a las restricciones de la prenda. Prepara el producto y la dosis según sus instrucciones; no traslades la rutina de otro jersey a una composición diferente.
Planifica el secado y la revisión
Antes de empezar, establece el método de secado permitido y un lugar disponible durante toda esa etapa. Una vez seca, compara las costuras, los bordes de canalé y los cierres con su estado anterior. No intentes corregir una forma alterada mediante otro ciclo más intenso. Si surge un problema, conserva la etiqueta y una nota de los ajustes utilizados. GINETEX.