Una blusa, un vestido y un pañuelo de seda no tienen por qué guardarse igual. Revisa la etiqueta, la confección, el forro y los adornos.

Una blusa, un vestido y un pañuelo de seda no tienen por qué guardarse igual. Revisa la etiqueta, la confección, el forro y los adornos. Guarda la prenda limpia y seca; una superficie aparentemente lisa no basta.

Evita la presión y los enganches

Elige colgar o doblar según la prenda terminada. Un tirante fino no debe soportar un peso para el que no fue diseñado. Al doblar, aparta hebillas y detalles afilados de la superficie. Deja espacio para sacar la prenda sin engancharla en cremalleras o adornos vecinos.

Comprueba el secado y la luz

Después de una limpieza permitida, revisa también el forro y las costuras gruesas. LILYSILK desaconseja secar la seda al sol directo. No uses un lugar soleado para terminar rápidamente el secado antes de cerrar el armario. Una capa exterior seca no sustituye la revisión de toda la prenda.

No ocultes una mancha bajo una funda

Antes de guardarla mucho tiempo, revisa el escote, las axilas y el bajo. Si desconoces el origen de una marca, anota los tratamientos anteriores y sigue la etiqueta. No añadas productos al azar ni perfume para esconder el problema. La funda debe alojar la prenda sin comprimirla ni doblar su extremo.

Revisa después del almacenamiento

Compara el brillo, el color y las líneas de costura con buena luz. Una deformación, una marca de presión o un forro que tira necesitan una evaluación distinta de las arrugas normales. No empieces automáticamente un planchado intenso. La etiqueta de la prenda terminada determina el tratamiento permitido. LILYSILK.

19/08/2026