Guarda una camisa, un pantalón o una americana de lino según su forma además de su composición. Forros, cierres y acabados pueden cambiar los requisitos de cuidado. La Alliance for European Flax-Linen and Hemp aconseja revisar la etiqueta de la prenda terminada antes de lavarla.
Adapta el doblado a la prenda
Alinea las mangas de una camisa, conserva la línea prevista de las perneras y revisa el apoyo de los hombros de una americana. No fuerces la ropa dentro de un cajón demasiado pequeño. Los botones pesados y las hebillas no deben presionar la capa de tejido vecina.
Guarda solo cuando esté seca
Revisa también cintura, cuello, puños y forro. La recomendación de planchar un tejido ligeramente húmedo no significa que deba guardarse así durante mucho tiempo. Después del tratamiento, deja secar según la etiqueta; no encierres humedad dentro de una funda ajustada.
Distingue las arrugas de la suciedad
Antes del cambio de temporada, revisa el cuello, las zonas de los bolsillos y el bajo. No intentes eliminar cada marca solo con la plancha. Si hace falta limpiar, sigue las instrucciones de esa prenda concreta. La palabra lino no las sustituye ni justifica una temperatura arbitraria.
Deja espacio y revisa el estado
Coloca las prendas para poder sacar una sin tirar con fuerza. Comprueba que el bajo no repose continuamente sobre una balda o el suelo. Tras el almacenamiento, evalúa costuras, cierres y forma. Una deformación persistente o un daño necesitan evaluación y quizá reparación, en lugar de un planchado cada vez más fuerte. Alliance for European Flax-Linen and Hemp.