Antes de planchar lino, define el resultado: un cuello ordenado, una tapeta bien colocada o una arruga de almacenamiento más lisa. La textura natural no necesita desaparecer automáticamente.

Antes de planchar lino, define el resultado: un cuello ordenado, una tapeta bien colocada o una arruga de almacenamiento más lisa. La textura natural no necesita desaparecer automáticamente. Elige el ajuste por la etiqueta de la prenda, no solo por la palabra «lino».

Distingue textura y pliegue accidental

Observa la superficie junto a la zona que quieres mejorar. ¿La irregularidad se repite por el tejido o apareció al doblarlo? No intentes imitar otra tela aumentando repetidamente la temperatura. Selecciona una zona concreta y conserva una parte sin tratar para comparar.

Prepara según el corte

En una camisa, separa la manga del delantero; en unos pantalones, revisa las perneras; en una americana, considera solapas y forro. Cinturón, botón o fondo de bolsillo no deben quedar por accidente bajo la superficie de trabajo. Coloca una sección sin tensar el resto de la prenda.

Consulta las instrucciones en vez de copiar un ajuste

LinenMe remite a la etiqueta para elegir la temperatura de planchado. No traslades el ajuste de unas sábanas de lino a ropa con forro, estampado o fibras mezcladas. Vapor y humedecido también deben seguir las indicaciones del modelo. Si no las conoces, acláralas antes de empezar.

Valora antes de repetir

Tras una zona pequeña, compara color, brillo y estructura con la parte vecina. Detente si cambia la superficie. No crees una raya nueva ni aplanes pliegues del diseño sin identificar sus líneas. Si el problema afecta al largo, una costura o el forro, organiza una valoración aparte. Cuidado del lino: LinenMe — planchado y almacenamiento.

19/08/2026