Para secar un abrigo, considera su peso, longitud y las capas bajo el tejido exterior. Un cuello húmedo o el interior del puño pueden necesitar atención aunque el delantero parezca seco.

Para secar un abrigo, considera su peso, longitud y las capas bajo el tejido exterior. Un cuello húmedo o el interior del puño pueden necesitar atención aunque el delantero parezca seco. Lee las instrucciones antes de elegir el lugar.

Determina qué necesita secarse

Comprueba si solo se ha mojado la superficie o también el forro y los bolsillos. No todo contacto con agua exige otro lavado. Si hay suciedad, separa el secado de la forma de limpiarla según la etiqueta.

Prepara apoyo y espacio para el bajo

Si se permite colgar, usa un soporte apropiado y revisa su estabilidad. Deja espacio al bajo en vez de amontonarlo en el suelo. No sustituyas el secado horizontal prescrito por colgarlo debido a la falta de superficie.

Ordena mangas, separa partes vueltas y acomoda el cinturón. Trata los componentes desmontables según sus instrucciones y conserva el conjunto para no perder cuello o capucha. No cargues todo el peso del abrigo mojado sobre una pequeña cinta delicada elegida al azar.

Revisa las capas menos accesibles

Toca cuello, cierre, puños, bajo y forro. Comprueba que no haya objetos ni interiores enrollados en los bolsillos. No cubras el abrigo con otras prendas mientras seca. Antes de guardarlo, revisa también las zonas menos expuestas.

Termina el secado antes del almacenaje

No cierres una funda sobre el abrigo húmedo. La etiqueta decide si admite secadora, no solo un programa suave. Una vez seco, valora hombros, forro y cierre. Si un cambio requiere reparación o evaluación profesional, anota cuándo apareció en lugar de intentar corregirlo con más calor.

19/08/2026